Todo sobre Cómo Quedar Embarazada

Cuando una pareja se propone tener un hijo, en ocasiones no todo resulta tan rápido como cabría esperar. La elección de los días inadecuados o un mal estado físico son situaciones corrientes que pueden dificultar el proceso, pudiendo aumentar las posibilidades con la información adecuada. 

 

Días de ovulación

La ovulación es la parte del ciclo menstrual de la mujer en la que el ovario libera al óvulo maduro, preparado para que el espermatozoide se una a él y de este modo se produzca el embarazo.

En un periodo regular, la ovulación coincide aproximadamente con la mitad del ciclo menstrual. Si tenemos en cuenta que los espermatozoides pueden vivir de 3 a 5 días en el interior del aparato reproductor femenino, entendemos que los dos días previos a la ovulación y los dos días posteriores son los más indicados para concebir un hijo.

Por ejemplo, en un ciclo regular de 28 días, el día de ovulación sería el 14, considerándose fértiles los dos anteriores y los dos posteriores. En el caso de los ciclos irregulares es más complicado de calcular, dado que al ser periodos variables que pueden ser muy cortos o muy largos, la ovulación puede darse antes o después.

Síntomas para detectar el embarazo

Los síntomas del embarazo no son algo exacto. En ocasiones se padecen todos, en otras unos cuantos e incluso hay veces en las que apenas se dan síntomas. Lo que sí que sabemos es que se producen por la gran cantidad de transformaciones que tienen lugar en el cuerpo de la mujer. A continuación destacamos algunos de los más frecuentes:

Cansancio y malestar: Los cambios hormonales que se producen pueden provocar la aparición de fatiga o de sensaciones extrañas, que se suelen identificar como malestar.

Aumento de la sensibilidad a ciertos olores: Determinados alimentos con olores fuertes pueden provocar rechazo e incluso náuseas y vómitos.

Cambios en los senos: Las hormonas, una vez más, son las responsables de estos cambios, ya que comienza la transformación de los senos para adecuarlos a la lactancia. Generalmente se suele notar un incremento de la sensibilidad, un aumento de tamaño y en ocasiones, cambios en el color de la aureola.

Aumento de las constantes vitales: La temperatura basal es la temperatura que presenta el cuerpo tras un periodo de reposo prolongado, como el que se tiene al levantarse. 

Suele aumentar ligeramente durante el periodo de ovulación, para después volver a la normalidad, pero si se mantiene elevado de manera prolongada, puede ser señal de que se ha producido el embarazo.

Los cambios en el metabolismo van a producir también una elevación de la frecuencia cardíaca y de la frecuencia respiratoria.

Ligero sangrado: Unos días después de que se haya producido el embarazo, es muy frecuente que se produzca un sangrado de unas gotas, por lo que puede servirnos de indicador. Es una situación que conviene vigilar, ya que un sangrado mayor o que no se deba a un embarazo debe ser valorado por un médico, ya que en ese caso la causa podría ser una enfermedad grave.

Náuseas y vómitos: Aunque generalmente suelen darse más tarde, en ocasiones aparecen desde los primeros momentos del embarazo.

Retraso en la menstruación: Es uno de los síntomas que suelen alertar sobre el embarazo de manera más frecuente, sobre todo en aquellas mujeres con ciclos regulares. La gestación provoca la anulación del periodo menstrual, por lo que si se sospecha de un embarazo, ante este síntoma conviene realizarse una prueba.

 

10 consejos para quedar embarazada fácilmente

consejos para quedar embarazada

1. Planificarlo: Como en casi cualquier aspecto de la vida, la planificación suele ser el primer paso para lograr un objetivo. Además, de este modo los miembros de la pareja tomarán consciencia de la situación y mejoraran su actitud para conseguir el deseado embarazo.

2. Reducir el estrés: La relajación es uno de los puntos clave, ya que el estrés puede afectar al organismo dificultando el proceso de la concepción. Hay que dejar de lado el estrés del día.

3. Calcular los días fértiles: Conociendo los días de mayor fertilidad de la mujer, se pueden incrementar las posibilidades de éxito.

4. Buscar el peso ideal: La obesidad y la delgadez exagerada pueden provocar alteraciones en el metabolismo y en la producción de hormonas, por lo que conviene  intentar alcanzar un peso adecuado.

5. Realizar ejercicio físico: El ejercicio moderado conviene a mejorar nuestro organismo de manera general, y la fertilidad no es la excepción. Cuanto mejor sea nuestro estado físico, más posibilidades habrá de conseguir el embarazo.

6. Mantener una adecuada sexualidad: El sexo es algo inevitable para lograr un embarazo de manera natural, pero hay que tratar de disfrutar de él y no convertirlo en una “molestia” necesaria para tener un hijo. 

7. Eliminar hábitos nocivos: Las drogas de abuso, el tabaco y el alcohol son grandes enemigos de la fertilidad por los cambios que provocan en el organismo. Evitarlos es un buen método de aumentar las posibilidades de embarazo.

8. Mejorar la dieta: Proporcionando al organismo una dieta variada y nutritiva obtendremos todos los elementos necesarios para lograr que nuestro cuerpo funcione a la perfección, mejorando incluso la fertilidad.

9. No perder la paciencia: En ocasiones, tras intentarlo sin resultado la pareja se desanima e incluso llegan a aparecer cuadros de estrés y ansiedad por este motivo. Es un proceso difícil en ocasiones, que puede llevar mucho tiempo, por lo que hay que mantener una actitud lo más positiva posible.

10. Consultar al médico: No hay nadie más indicado que los profesionales sanitarios para ayudarnos a lograr el tan ansiado embarazo, ya que pueden contribuir con información y consejos muy valiosos. Además, intentar concebir un hijo es un momento importante que el médico debe conocer para tenerlo en cuenta a la hora de recetar medicación, ya que algunos fármacos pueden dificultar el proceso.

comments powered by Disqus